Uno de los objetivos principales de la mayoría de industrias cárnicas es ahorrar costes en las compras de sus materiales de envases y embalajes, pero a veces eso no es tan sencillo si se quiere mantener la calidad de los productos comprados así como el servicio prestado por los proveedores y qué estos cumplan los requisitos de calidad y seguridad alimentaria exigidos por grandes clientes o normas de seguridad alimentaria como IFS, BRC,…

Además, hemos de tener en cuenta que la tendencia hacia los envases sostenibles (compostables, biodegradables,…) demandada por el consumidor final está implicando un giro en las estrategias comerciales y de marketing en el sector, provocando un aumento de esta tipología de envases en detrimento de los envases menos sostenibles actuales. Pero la mayoría de las veces estos nuevos envases más sostenibles no son competitivos en precio frente a las opciones plásticas tradicionales y apostar por ellos para toda la gama de productos implica reducir el margen de contribución debido al mayor precio de estos, en detrimento de los beneficios.

¿Cómo impacta reducir el gasto en compras en la cuenta de resultados?

En un artículo muy interesante de la EOI, se citaba a Ferrán Baños, director técnico de la Asociación de Profesionales de Compras (Aerce): “un ahorro del 5% en los costes de compras supone un aumento del beneficio del 30%. Y un incremento del 5% de esos costes tiene el mismo impacto negativo sobre los beneficios y la rentabilidad de la empresa, es decir, rebaja los beneficios un 30%”.

Es decir, una buena gestión de las compras incide muy significativamente en la rentabilidad de la empresa, pero no sólo influye el ahorro en el precio de compra, otros factores como el control del stock o las entregas optimizadas pueden incidir muy positivamente en el aumento de la rentabilidad de la compañía.

Sirva de ejemplo dentro el sector agroalimentario el “Proyecto Hormiga” puesto en marcha por GRUPO SIRO y detallado en su memora anual de 2012. Este proyecto busca precisamente mejorar el aprovisionamiento de los materiales en eficiencia y coste, de forma que esto revierta positivamente en la cuenta de resultados.

¿Cómo reducir el precio de compra de los materiales de envases y embalajes?

Tradicionalmente se ha buscado reducir los precios de compra de envases y embalajes renegociando con el proveedor, aumentando la cantidad pedida para mejorar el precio (lo que implica aumentar el stock de forma innecesaria) o buscando alternativas más baratas.

En otros sectores tradicionales como el vitivinícola se han creado Centrales de Compra como VITIS (https://www.vitiscompras.com/) que agrega la demanda de sus bodegas asociadas para conseguir mejores precios con los proveedores de etiquetas, botellas, …

Las compras agrupadas son una muy buena opción dentro del sector cárnico tanto para los materiales de envases más tradicionales como palets de plástico, palets de madera, bolsas de despiece, bolsas de vacío,… como para los nuevos materiales de envases sostenibles como flow-pack de papel, bolsas de vacío compostables, bandejas biodegradables o compostables, pallets de cartón,…

El poder agregar la demanda de las cárnicas para poder agrupar compras permite conseguir mejores precios y por tanto ahorrar en la compra. Pero además, teniendo en cuenta lo ya comentado sobre los precios de los nuevos envases más sostenibles, agrupar compras en este tipo de materiales de envase permitiría una mayor implantación de este tipo de envases en el mercado favoreciendo la sostenibilidad ambiental y la apuesta de las PYMES por esta.

¿cómo reducir el stock de envases y embalajes?

Pero comprar más barato de forma agrupada no sólo implica reducir el gasto en la compra, puede permitir además reducir los stocks y aumentar la liquidez de la empresa.

Pongamos un ejemplo: Si una empresa cárnica compra 50.000 metros de film de termosellado y le duran unos 4 meses, pero compra esa cantidad para ahorrar en la compra, estamos pagando al proveedor de golpe los 50.000 metros, lo que reduce nuestra liquidez, además de aumentar el valor del stock de envases y corriendo el riesgo de que por cualquier motivo el material de envase se estropee o incluso se quede obsoleto si está pre-impreso. En cambio, si pudiéramos comprar cada dos meses 25.000 metros o cada mes 13.000 metros al precio de los 50.000 metros, pagaríamos al proveedor de dos o cuatro veces el importe de los 50.000 metros, reduciríamos el stock y por panto su valor, aumentado por tanto la liquidez de la empresa.

Pues bien, comprar de forma agrupada permite, además de lo ya expuesto, comprar (siguiendo con el ejemplo) los 50.000 metros de film a precio de grupo de compras de 100.000 metros por ejemplo.

Por tanto, las compras agrupadas son una buena opción si lo que se busca es mejorar la rentabilidad de la empresa vía la optimización de costes en la compra de material de envase y embalaje.

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