En un sector como el cárnico, muy atomizado, donde la mayoría de las empresas son PYMES, la competencia es grande, y los volúmenes de producción son elevados pero quizá no lo suficiente, a veces, se antoja complicado conseguir ahorrar y reducir costes sin que por ejemplo afecte a la calidad del producto terminado o a los presupuestos de los diferentes departamentos.

Algunas de las claves están en optimizar el proceso de compras de material de envase y embalaje, y su gestión de stocks, por ejemplo:

  1. Reducción del precio de compra de envases, embalajes, material auxiliar, ingredientes, productos de limpieza,… pero manteniendo las especificaciones de materia prima auxiliar, y sin que se rebaje la calidad de lo comprado.
  2. Reducción de los niveles de inventarios en toda la cadena productiva, lo que implica reducción de costos de almacenaje, es decir implantar herramientas tipo JIT (Just in time) ya adoptadas por grandes compañías agroalimentarias y en implantación ya en algunas industrias cárnicas, y que les está permitiendo reducir mucho los costes, aumentar sus beneficios y mejorar muy significativamente su cuenta de resultados.
  3. Ajustar los pedidos de material de envase, embalaje, materias primas, … a los consumos reales y no pedir en exceso para obtener un buen precio, es decir pedir lo necesario para un periodo de tiempo no muy largo, ya que de no hacerlo así estaríamos pagando por adelantado al proveedor un exceso de material que a lo mejor tardamos meses en consumir.
  4. Mejorar las previsiones de ventas, para poder mejorar las previsiones de compras y así optimizar los pedidos a proveedores.

Pero… ¿cómo conseguirlo? ¿Cómo conseguir, por ejemplo, bajar precio de compra si aumentar pedido o reducir calidad? ¿Cómo conseguir una gestión JIT si para lograr una reducción del nivel de inventario se necesita bajar la cantidad pedida y amentar la frecuencia, yendo en contra del precio del producto comprado?

Pues bien, tradicionalmente y de forma “off-line” para conseguir algunas de estas claves, las industrias agroalimentarias recurrieron a centrales de compra que les permitieron obtener mejores precios de compra, o bien trabajar con un rappel a final de año en función del volumen comprado.

Pero, teniendo en cuenta que estamos en plena “Industria 4.0”, en la era de la tecnología,… ¿Por qué no aprovechar esta coyuntura para buscar herramientas “on-line” que nos ayuden a conseguir los objetivos citados anteriormente?

Con este objetivo han nacido herramientas como B2B MEAT: el primer portal “on-line” de compras agrupadas de envases, embalajes, ingredientes,… para la industria cárnica, y que permite conseguir poner en práctica las tres primeras claves; si esto lo traducimos en cifras, y por poner un ejemplo: una PYME con un consumo de material de envase, embalaje, ingredientes,… de 350.000 euros/año podría ahorrar unos 40.000 -60.000 euros/año.

En lo que respecta a la última de las claves, en un sector maduro como el cárnico, donde la mayoría de las PYMES tienen un histórico muy grande de ventas, clientes y facturación,  ¿porqué no trabajar con consultoras que nos ayuden a tratar esos datos y nos ayuden a crear modelos predictivos que nos permitan mejorar mucho las previsiones de ventas, y en consecuencia las previsiones de compras y los planes maestros de producción? Aunque a veces parezca imposible, hoy en día, con la tecnología actual y los tratamientos de la información existentes, esto es posible, ¿Por qué no invertir en ello?